21/02/2012
Hora:01.08 (AM)
Time to say goodbye. Ahora es cuando entiendo las 3 millones de cosas que muchas personas me decían, ahora es cuando pueod ver realmente una realidad desgarradora en donde yo soy la culpable absoluta de mi ceguera. Duelen, las palabras de todos duelen, las palabras de él duelen en un eco mental. Antes solía ser un gabarato mental, ahora es la nada en mi mente llena de recuerdos y frases sinsentido, llena de espejismos y sueñños de falsas personas. Ahora es cuando veo que dejé de ser todo para convertirme en la nada misma. Enurecida conmigo misma, sin pies para pararme, sin ganas de nada, un estado vegetativo consciente del que no puedo salir, porque no sé como salir, o tal vez porque no me interese salir. Afuera viento, lluvia y el ruido de las ventanas del piso once que se hace interminable, dentro de mi casa la radio de mi mamá ya dormia con un tema de Patricia Sosa y dentro mio la nada misma que no tiene ganas de existir, que cada día se esfuerza mas por desaparecer, por ser mas vegetal que persona. Mirar hacia afuera por la ventana me da el mismo panorama que veo en el cielo: En vez de un garabato un revoltijo de nada ocupando mucho lugar sin tener nada útil ni propósito para mi. No puedo evitar lágrimas y no es justo para lo que siento, no puedo evitar sentirme mal pero ya no sé ni porque es. A veces me pregunto donde estoy yo verdaderamente y qué va a pasar conmigo. Y en esos momentos es cuando toco parte de lo que solìa ser y me pongo a tipear sin sentido alguno. Tal vez en algún futuro entienda todo, tal vez no. A veces me gustaría no saber, a veces me gustaría desaparecer y a veces, solo a veces y muy pocas en realidad me gustaría volverte a sentir.
En serio duele leer cosas así y encontrarse ahí.
ResponderEliminarA veces el dolor mismo es tan fuerte que nos obliga a olvidar quiénes somos, nos corrompe hasta lo más profundo de nosotras mismas.
Tienes que ser fuerte, aunque sea terrible.